Gürtel y Filesa como modelos
Está de moda la comparación entre Filesa y Gürtel. ¿Fue aquella más peligrosa por cuanto había sido asumida por la dirección del partido? La financiación irregular del PSOE habría sido una aplicación desmesurada de los principios que le inspiran como organización política del mismo modo que los GAL fueron una degradación del Estado de Derecho o como lo es la invasión del Estado educador en la Enseñanza. En el caso Filesa el juez Barbero tuvo que investigar en los ordenadores de Ferraz. Le recibían, como altos dirigentes, Benegas y Marugán. Ambos estuvieron siempre por encima de toda sospecha. Quien estaba al tanto de todo era González, responsable último.
¿Y Gürtel? ¿Qué sentido político podría darse a esta trama y a otras como la mallorquina de Matas? Según la teoría, habría que explicar el caso Gürtel a partir de una exageración de los principios liberales. Si la corrupción de Filesa permitió el enriquecimiento personal a partir de una derivación espuria del colectivismo institucional, la de Gürtel consistiría en la degradación del funcionamiento del mercado. De hecho, Correa se ha presentado ante el juez como un empresario modélico. Permitía grandes ahorros al partido. ¿Y los nacionalistas? Obviamente «hacen país» en la propia casa.
El caso de Bárcenas es especialmente inquietante para los observadores porque su esclarecimiento terminará por darnos las verdaderas claves ideológicas del PP ¿Se ha atenido estrictamente a los valores liberales o han existido complacencias impuras, aparatistas, dirigistas? En definitiva el tipo de implicación del tesorero podrá instalarnos en la auténtica ideología del PP.
Dicho esto, aunque en origen el tipo de las corrupciones sea una consecuencia de los modelos partidarios, sus protagonistas han sido unos «ejecutivos» tan entusiastas que han llegado a convertirlos en pura cuenta corriente, es decir, en deshonor y cárcel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario