¡CAMPEONES!!!!!!

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viernes, 30 de abril de 2010

Hermann Tertsch

La magia del Gran Timonel

AQUÍ lo tienen. Es pura magia. España no es Grecia, dicen. Por supuesto que no. España es un problema mucho más grave y desestabilizador que no va a permitir generosidades como, si Angela Merkel quiere, recibirá Grecia. España es la pera, nos dicen los nuevos patriotas que llevan seis años fraccionando las instituciones de este país. Ayer nos contaba el presidente del Gobierno, nuestro Gran Timonel, Rodríguez Zapatero, que la recesión se ha acabado. ¡Hala! Se acabó y estamos ya a punto de crear empleo. La economía nuestra está en alza. ¡Yupi y estupendo! El desprecio a la inteligencia de los españoles no parece tener límite en este Gobierno tan acostumbrado a ganar mintiendo, falsificando el presente, el pasado y el futuro con una indecencia que asombra, pero que por desgracia le ha resultado enormemente efectiva.
El problema está en que, horas después, la agencia de calificación crediticia Standard and Poor´s nos rebaja la nota de deuda porque no se fía del crédito de nuestro país. Discrepan del Gran Timonel. Piensan que sus inversores deberían pensárselo siete veces antes de comprar deuda española porque consideran muy plausible que nuestro país pronto esté en una situación que les hace imposible devolver los créditos. Nos bajaron en su día de la AAA a la AA+, y ahora nos quitan el plus y puede que muy pronto nos quiten otra A. Nos vamos con Grecia, pero también con Zimbabue. Lo que llamaba nuestro Gran Timonel del izquierdismo revanchista, prometedor del pleno empleo, la Champions League. Este Gobierno socialista, cuyo presidente presumía de tener asustados a Sarkozy en Francia y a Berlusconi en Italia porque iba a superar su Producto Interior Bruto. Aquí le tienen. Diciendo ante el Parlamento que vamos bien. Ahí estamos, junto a Haití, sumidos en el crecimiento, negativo, del Tercer Mundo, según los datos del FMI.
A ver quién es el macho que compra deuda de España a partir de ahora. El dinero huye de este país como alma que caza el diablo. El dinero es por definición oportunista. No conoce lealtades y no se deja ideologizar. El dinero se mueve y se va de los páramos hacia zonas prometedoras. Y le va a faltar muy pronto a toda esta tropa para alimentar a sus sindicatos y a su gente, a un sector público cada vez mayor, unos palanganeros insaciables y unos subsidiados crónicos. Ahora nos podrán engañar un poco más desde el Gobierno, diciendo, como el inefable ministro Corbacho ayer nos anunciaba, que el balance del empleo es mejor que el que han filtrado sin darse cuenta por su incompetencia sistemática e informática. Será porque la maquinaria de falsificación estadística se ha puesto en plena marcha para paliar el daño de la veracidad involuntaria de un error informático.
La verdad es que estamos en la puerta del corralito argentino y no hay guerra civil, fascismo, histeria revanchista ni niño muerto con los que despistar. Y que si nuestra oposición fuera menos vaga e incompetente en su política de comunicación, este Gobierno tenía que caer ya porque no hay país que resista esto sin hundirse para tiempo indefinido, pero siempre largo. Yo les confieso que tenía la certeza de que esto llegaría precisamente a esto. Y por supuesto lo lamento tanto como el último trabajador que se ha quedado en paro por la ineptitud y las mentiras de este Gobierno. Aquí nadie se alegra de las desgracias. Porque nos afectan a todos. Eso es una calumnia más. Otra infamia del poder a las que ya tan acostumbrados estamos. Todos tenemos a alguien cercano que sufre, si no es que sufrimos nosotros por el drama de nuestra patria. Pero hay que relatar las desgracias y describirlas. Porque si no, no tienen remedio. El atentado contra nuestro bienestar y nuestra convivencia se va consumando. Tiempo tendremos para lamentar estos siete años de langostas intoxicadas por su ideología sectaria vestidas de gobernantes.

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